¿Por qué una hornalla no enciende o cuesta encenderla?
Respuesta corta
Una hornalla que no enciende suele tener el inyector tapado o una falla en el encendido eléctrico. El inyector se limpia con una herramienta llamada calisuar, nunca con alambre ni agujas. Si falla el encendido, hay que revisar la bujía, el cable y el transformador, y la distancia entre la bujía y la hornalla.
¿Qué pasa cuando el inyector está tapado?
El inyector es un orificio muy pequeño por donde sale el gas hacia la hornalla. Si está tapado, la hornalla no enciende.
Se limpia con una herramienta llamada calisuar. No hay que usar alambre, agujas ni otro elemento punzante, porque pueden deformar el diámetro del inyector y eso genera llama amarilla.
Para llegar al inyector se retira la tapa de la hornalla: ahí queda a la vista. En la mayoría de los casos no hace falta sacarlo para limpiarlo; se trabaja directamente con el calisuar.
¿Qué puede fallar en el encendido eléctrico?
En las hornallas con encendido eléctrico, puede estar rota la bujía que lleva la chispa a la hornalla.
- Si la chispa no se ve, puede estar fallando la bujía, el cable que transmite la electricidad o el transformador.
- Si la chispa se ve pero igual no enciende, puede tener poca intensidad. En ese caso conviene revisar el transformador, que es el que genera la chispa.
¿Qué hace falta para que la hornalla encienda rápido?
Tienen que estar en excelentes condiciones la bujía, el cable que la conecta con el transformador y el propio transformador.
Además, la distancia entre la bujía y la hornalla tiene que ser la justa, ni demasiado cerca ni demasiado lejos. De lo contrario, el encendido no es rápido.