¿Cada cuánto se hace el mantenimiento de una cocina a gas y qué incluye?

Respuesta corta

El mantenimiento de una cocina a gas debería hacerse una vez al año. Se revisan las perillas y las hornallas, se buscan pérdidas de gas con agua jabonosa o con un detector electrónico, y se controlan el flexible, la fijación a la pared, la puerta del horno y el color de la llama. La cocina no debe tener pérdidas, debe estar estable y debe tener una combustión correcta.

¿Cada cuánto conviene hacerlo?

El mantenimiento o revisión debería hacerse una vez al año.

¿Qué se revisa?

  • Perillas y hornallas: se verifica que las hornallas funcionen bien y que las perillas no se traben.
  • Pérdidas de gas: se retira la tapa o cubierta de la cocina y se inspecciona que no haya fugas, con agua jabonosa o con un detector electrónico de gas.
  • Conexión y fijación: se controla que tenga el flexible homologado y que la cocina esté correctamente amurada a la pared.
  • Muebles cercanos: si está a menos de 3 centímetros de un mueble, se verifica que tenga el aislante ignífugo correspondiente.
  • Puerta del horno: se revisa su funcionamiento. Si se traba o se pone dura, es síntoma de que hay que reemplazar las bisagras.
  • Combustión: se comprueba que el quemador del horno funcione con llama azul y que las hornallas tengan una combustión correcta. Se determina a la vista, por el color de la llama.

¿Cómo tiene que quedar la cocina después del mantenimiento?

La cocina no debe tener pérdidas de gas, debe estar estable y debe tener una combustión correcta.

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