¿Cómo se convierte una cocina de gas natural a garrafa (o al revés)?
Respuesta corta
La conversión consiste en reemplazar los cinco inyectores de la cocina: cuatro de las hornallas y uno del horno. Si se usa sin convertir, no funciona bien: con garrafa da una llama exageradamente grande y amarilla, y con gas natural se siente olor a gas pero la llama no llega a prender.
¿Qué pasa si uso la cocina sin convertirla?
El artefacto no funciona de manera correcta.
- Cocina preparada para gas natural, usada con garrafa: en las hornallas se ve una llama exageradamente grande, de color naranja o amarillo.
- Cocina preparada para garrafa, usada con gas natural: lo más probable es que se sienta olor a gas en las hornallas pero la llama no alcance a prender, porque hay demasiado oxígeno en la mezcla de oxígeno y gas.
¿En qué consiste la conversión?
Se reemplazan los inyectores. Son cinco en total: cuatro para las hornallas y uno para el horno.
Para cambiar los de las hornallas se retira la tapa de las hornallas; para cambiar el del horno hay que sacar el quemador del horno.
¿Qué cuidado hay que tener al colocar los inyectores?
Hay que tener la precaución de no ajustarlos demasiado: son de bronce y se quiebran con facilidad.