¿Cuándo conviene cambiar la cocina en vez de repararla?
Respuesta corta
Conviene cambiar la cocina cuando ya no es segura para cocinar: tiene múltiples fallas, el chasis está inestable, las hornallas están deformadas, las chapas están rotas o picadas, o es un modelo antiguo para el que es difícil o imposible conseguir repuestos.
¿En qué casos se recomienda el reemplazo?
Recomendamos reemplazar la cocina cuando tiene múltiples fallas y además se observa alguna de estas situaciones:
- El chasis está inestable.
- Las hornallas están deformadas.
- Es una cocina antigua, para la que es difícil o imposible conseguir los repuestos.
¿Cuál es el criterio de fondo?
La seguridad. Se recomienda el cambio cuando el artefacto ya no es seguro para la cocción por su inestabilidad: por ejemplo, cuando tiene chapas rotas o picadas, o cuando está estructuralmente deteriorado e inestable.
¿Qué fallas sí tienen arreglo?
Muchas fallas habituales se resuelven sin cambiar la cocina. Por ejemplo:
- una hornalla que no enciende
- un horno que se apaga al soltar la perilla
- una perilla dura o trabada
- una llama amarilla